Querida Alejandra Wright,
Hoy, cumpliendo 20 años de WRIGHT Consultores, no podíamos dejar pasar la oportunidad de detenernos un momento para decirte, como equipo, todo lo que significas para nosotros/as y para esta historia que hemos construido juntos/as.
Creemos que WRIGHT nació primero en tu mente y en tu corazón, mucho antes de ser una realidad. Nació de tu decisión de ser protagonista de tu propio camino, y de las ganas de que otros pudieran vivir lo mismo que tú viviste al descubrirte a ti misma. Esa semilla de autoconocimiento que alguna vez sembraron en ti, hoy la sigues sembrando en cada persona y cada empresa que pasa por nuestros programas.
Francisca Vargas lo recuerda así, desde su lugar de espectadora de esos primeros pasos:
«Para mí, Ale siempre ha sido fuente de inspiración. Ver cómo se pone de pie ante episodios difíciles de la vida y, de alguna manera, todo lo convierte en crecimiento, es algo admirable. Quizás en los inicios de WRIGHT nunca supe el gran desafío que es sacar una empresa adelante, no solo por crear la idea, sino también por hacerla consistente en el tiempo. Yo solo miraba lo atómica que era creando desde cero y reinventándose con tanta tenacidad. Sé de primera fuente que nunca ha sido fácil; sin embargo, Ale siempre guarda optimismo y determinación para cumplir sus objetivos, mirar hacia adelante e innovar.»
Con el equipo creemos que pocas personas logran liderar como tú lo haces: con energía, generosidad y una calidad humana que se siente en cada gesto, en cada correo con un «boom boom» de buenas noticias, en cada «¡Esto hay que celebrarlo!». Trabajar contigo es subirse a un vagón sabiendo que las cosas van a pasar, y que van a pasar bien, con impecabilidad, con pasión, y sobre todo, disfrutando.
Sabemos también que tienes esa capacidad poco común de mirar a alguien y encontrar sus talentos, a veces antes de que esa persona los descubra en sí misma. Eres generosa con lo que sabes y con lo que tienes, y por eso, cuando se trata de crear y construir, siempre encuentras la forma de que cada uno sea parte del proceso, no solo del resultado. Y contigo, nada se mueve lento: tu rapidez para pensar, ejecutar y cambiar de rumbo cuando hace falta es algo que nos mantiene siempre despiertos/as, siempre en la vanguardia, siempre mirando todos los frentes a la vez.
Creemos también que una de tus decisiones más valientes fue abrir el equipo, confiar en otras personas y arriesgarte a que WRIGHT creciera sin perder su esencia. Y lo lograste. Hoy somos un equipo que no solo ha crecido en número, sino en lo humano, en lo profesional, y eso, Ale, es enteramente tu legado.
Así lo siente María Paz Wright Yáñez, quien lleva contigo estos 20 años:
«Nunca he dejado de sentir ganas de levantarme para una jornada laboral, y creo que eso solo se logra teniendo la convicción de que estás en el lugar preciso, perfecto, siendo una misma. Gozar de pertenecer al equipo WRIGHT es un ingrediente que se refleja en lo que cada uno/a aporta para complementarnos como un gran equipo.»
Nos has enseñado a creer en nosotros/as mismos/as, incluso cuando nosotros/as no lo veíamos. Nos invitaste a vivir la vida laboral de otra forma, con más autonomía, con más disfrute, sin dejar nunca de aprender ni de crecer. Esa es, quizás, la mayor huella que dejas en cada una de las personas que forman parte de este equipo, incluso en quienes llevan menos tiempo caminando junto a ti. Alexandra Paz, que se sumó hace casi cuatro años, lo describe así:
«Llegué hace casi 4 años a la empresa y me sentí como si siempre hubiese sido parte del equipo. Quedé muy impresionada desde el comienzo con lo evolucionados/as que son y su forma de trabajar: amable, moderna y optimista. Además, son las personas más inteligentes, curiosas y con mayor apertura que conozco. He tenido la oportunidad de ampliar mis conocimientos y saciar mis ganas de descubrir la mente y el comportamiento de las personas. Estoy increíblemente agradecida por la oportunidad de nunca cortarme las alas, de abrazar mi creatividad y confiar en mis conocimientos como joven profesional.»
Hay algo que también aprendimos de ti, y que se repite entre quienes te rodean: que el método, la responsabilidad y la coherencia importan, pero que las personas importan más. Hacernos visibles, sentirnos vistos/as, es lo que le da a nuestro trabajo un sentido más profundo y un impacto más amplio.
Karsten Ingemann Halling Petersen, quien ha caminado junto a ti cerca de 10 años, lo resume con una lección que atraviesa todo lo que somos como equipo:
«El mayor aprendizaje de todos estos años es que somos todos/as diferentes, y que cada uno/a aporta al equipo desde talentos distintos. Diseño, economía, realizar coaching, ejecutar proyectos, etc., son mundos distintos, pero tenemos algo en común: el talento. Podría pensarse que lo mío es más importante que lo tuyo, pero no es así; es justamente esa diferente manera de hacer las cosas lo que nos hace más fuertes como equipo. Trabajar en WRIGHT significa mi vida, mi familia, mi estilo de vida. Lo considero más un hobbie que un trabajo, porque me toca en lo profesional, en lo personal, en lo humano y en lo emocional. Significa todo.»
Esa es, quizás, la prueba más clara de lo que has construido: un lugar donde la diversidad de talentos no compite, sino que se complementa, y donde el trabajo deja de sentirse como trabajo para convertirse en algo que se disfruta con el alma. Y quizás por eso, uno de los mayores logros de estos 20 años ha sido transformar la forma en que trabajamos: seguir operando con altísima calidad aunque hoy estemos repartidos por el mundo.
Nos enorgullece que nuestro trabajo sea serio, genuino y de calidad. Que nos mueva, ante todo, las personas. Y que tengamos la convicción de que impactar en la calidad del trabajo y del aprendizaje es, de alguna manera, aportar valor al mundo.
Después de 20 años, seguimos creyendo lo mismo que tú siempre has dicho: que nunca dejamos de crecer. Y si algo tenemos claro es que gran parte de eso te lo debemos a ti.
Gracias por soñar en grande, por hacer que las cosas pasen, por poner siempre lo humano al centro, y por construir un lugar donde da gusto llegar cada día.
Con todo nuestro cariño, admiración y gratitud,
El equipo WRIGHT, nunca dejas de Crecer <3





